En estas Navidades me encontraba jugando a las cartas con mi familia. El juego se llamaba "51", haciendo tríos de cartas tenias que llegar a 51 puntos para poder deshacerte de los tríos y ganaba el primero en deshacerse de todas las cartas de su mano.
Resulta que me encontraba en mala racha, pues cuando alguien gana, el resto cuenta sus cartas de la mano y junta los puntos en un papel, en el momento que se llegue a 100 o más, eres eliminado. En este instante tenía 94 puntos si no ganaba las siguientes rondas me eliminarían.
Al final, conseguí ganar la ronda, si ganaba una más todos los demás llegarían a 100. Pero la suerte no estaba de mi lado y perdí. No lo acepte, y enfadado golpeé la mesa y entre los gritos de los jugadores me fui a una habitación. Más tarde, me sentía muy arrepentido de mi acto, por lo que me disculpe y me perdonaron. El problema surge cuando en la cama no podía dormir debido a la culpa.
Porque la ira nos controla
Yo, como El Pensador, digo objetivamente que los humanos somos seres emocionales y racionales, nuestros actos y pensamientos están modificados según nuestra personalidad, ideas u opiniones, emociones y razón. Pero a veces las emociones pueden nublar el juicio, ya que dar un golpe a la mesa despues de perder no es nada lógico ni racional.
Esto puede pasar por falta de autocontrol o sobrecarga. El autocontrol básicamente es darse cuenta de los actos irracionales cuando los cometes y los detienes. Sin embargo, una sobrecarga es estar demasiado cargado de una emoción que la sueltas por derrame como "la gota que colmo el vaso"
Relato sobre lo que derramas
Manuel se choca con Jorge y Jorge se mancha de un refresco que estaba sujetando.
-Pero ¿Qué te pasa chaval?- dijo Jorge enfadado, pero Manuel le respondió calmadamente: -¿Por que has derramado el vaso?¿Por que has dejado que eso ocurra?-
-Pero que dices chaval, si se me ha caído es por me has movido derramándolo- respondió Jorge abrumado por su calma
-No, si lo derramaste es porque lo llevabas contigo, si llevaras agua habrías derramado agua, si llevaras ira habrías derramado ira, si llevaras amor habrías derramado amor, cuando la vida te confronta derramaras lo que lleves contigo- contó Manuel y Jorge más calmado le respondió con un "entiendo"
La solución del Optimismo
Cambiando los Hechos
Gracias por leer
Gracias por leer hasta el final y espero que te haya ayudado a cambiar la perspectiva y reflexionar sobre el Optimismo. Este cambio de perspectiva a sido parte del proceso de "Glow up", voy mejorando mis conocimientos. Yo como El Pensador quería decir que es mi cuarta entrada y agradecería consejos de redacción o opinión sobre la coherencia de la entrada.
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